
Como profesor en ESAN, Toledo se imbuía en la vida del país desde una óptica académica...
Desempeñándose como profesor permanente de la Escuela Superior de Administración de Negocios (ESAN), Toledo se imbuía en la vida del país desde una óptica académica pero también, sin olvidar sus orígenes, como un hombre que creía en la posibilidad de cambiar los destinos.
En diciembre de 1994 anunció la creación de la organización política, País Posible y su candidatura a las elecciones presidenciales de 1995. Sería el primero de tres intentos.
En 1996 presentó el libro “Las cartas sobre la mesa: testimonio y propuestas para un país posible”, en el que denunciaba la corrupción y cuestionaba las políticas económicas de los últimos gobiernos.
El autoritarismo, sometimiento de la democracia y violación de derechos humanos practicados por el gobierno de Alberto Fujimori llevaron al Perú de los noventa a vivir en dictadura. En esa coyuntura, un líder comenzó a encarnar la resistencia democrática frente al sistema autoritario y corrupto: Alejandro Toledo. El nuevo líder inició una serie de protestas contra el régimen.
Se presentó por segunda vez a las elecciones presidenciales de abril del año 2000, como representante de Perú Posible. En la primera vuelta electoral obtuvo el 40,3 % de los votos, mientras que Fujimori alcanzaba oficialmente el 49,8 %. Pero las elecciones habían sido fraudulentas.
Toledo denunció públicamente el fraude electoral y el 18 de mayo anunció que no concurriría a la segunda vuelta si ésta no se aplazaba para corregir las irregularidades detectadas por los observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA). Fujimori rechazó el aplazamiento y Toledo retiró su candidatura, volviendo nuevamente a las calles a encabezar las protestas contra la re-reelección.
El 28 de julio de 2000, durante la toma de mando de Alberto Fujimori, Alejandro Toledo estuvo al frente de La Marcha de los Cuatro Suyos, protesta dirigida contra la dictadura en la que participaron delegaciones que llegaron a Lima de todo el país, de los cuatro suyos del Perú.
Su lucha por lograr la recuperación de la democracia fue su mejor carta de presentación cuando, ya restablecida la institucionalidad y habiéndose nombrado un gobierno de transición, se convocó nuevamente a elecciones generales.
El 3 de junio de 2001 Alejandro Toledo fue elegido Presidente Constitucional del Perú, para un período de cinco años.