Dos convenios suscritos por el Perú con Tailandia en el marco de la visita oficial de Alejandro Toledo a ese país en octubre de 2003, sentaron las bases para el establecimiento de un Tratado de Libre Comercio entre ambos países.
Dos convenios suscritos por el Perú con Tailandia en el marco de la visita oficial de Alejandro Toledo a ese país en octubre de 2003, para la cita cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC), sentaron las bases para el establecimiento de un Tratado de Libre Comercio entre ambos países.
Uno de ellos, el Acuerdo Marco para el establecimiento escalonado de un área de libre comercio con Tailandia, fue el primero que suscribía un país latinoamericano miembro de APEC.
Luego seguiría una sucesión de visitas del Canciller de Tailandia, Kanthathi Suphamongkhon, jefe del Equipo Negociador del TLC Perú-Tailandia, hasta que el 18 de noviembre de 2005 se suscribió el referido acuerdo durante la realización de la XIII Cumbre del Foro Asia Pacífico, celebrada en Busán, República de Corea.
Este comprende al 75% de productos peruanos, entre ellos pota, calamares, uvas, harina de pescado, fosfatos, productos agropecuarios como espárragos, páprika, alcachofas, mangos, lúcuma, cítricos, también la cochinilla y joyerías de plata, con excepción de productos sensibles como el azúcar, el arroz, el pollo y el cemento.
Fue el primero realizado por un país latinoamericano con Tailandia, y dejó abierto el camino para que, sujeto a negociaciones posteriores, comprenda al total de los productos.
Tras la suscripción del acuerdo, una misión de 30 empresarios de Tailandia, encabezados por el ministro de Comercio Exterior tailandés, visitó el Perú no sólo para comprar productos peruanos incluidos en el TLC, sino para explorar oportunidades de inversión.
Así mismo, las autoridades tailandesas reconocieron oficialmente al Perú la propiedad intelectual del pisco.
El mercado tailandés tiene 60 millones de personas y, ampliado con los países limítrofes, alcanza los 500 millones de habitantes; en tanto que el Perú, ampliado con la Comunidad Andina, ofrece un mercado de 120 millones de personas.