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La segunda oportunidad de Toledo

3 julio, 2018

Con una costosa campaña política, que tiene tal principales financistas a empresas constructoras brasileñas, el ex director Alejandro Toledo (2001-2006) ha vuelto a conexionar con el electores demostrando que Perú es el país de las segundas oportunidades. A pesar de que en su mando su divulgación llegó a caer a tan sólo un 8%, es el predilecto para ocupar el mecedora presidencial como las encuestas.

Bajo el divisa “lo que hicimos bien, lo haremos mejor”, Toledo becerrada a un posterior mandato luego de cinco años de mantener un facultativo perfil bajo. Tal puntos a amparo, cuenta con los avances en derechos civiles y el repunte macroeconómico bajo su dirección.

Frente a un posible duelo con Keiko Fujimori en la segunda vuelta, Toledo pinta para el votantes tanto “el malo conocido“, depende señala Jorge Bruce, psicoanalista y exegeta político. “El peruano sabe cómo es Toledo, conoce sus flaquezas, su intrascendencia e impuntualidad proverbial, pero asimismo reconoce sus formas democráticas y el progresión de la economía propiciado en su gobierno”.

Entre sus “flaquezas” están las denuncias de amiguismo y episodios que le granjearon honor de calavera, tanto el del aeronave presidencial “parrandero” o el del dispendio de güisqui Etiqueta Azul con cargo a Palacete de Gobierno. También escándalos relacionados con su vida personal, tal su resistencia a asentir a modo hija legítima a la joven Zaraí y las salidas de tono con la prensa de su dos veces costilla Eliane Karp, una antropóloga belga a la que exhibió a modo su mejor carta en la campaña del dos mil contra Fujimori y en la de dos mil un contra García pero que una vez en el administración perdió la simpatía de los peruanos.

Estos trapos sucios son usados por sus rivales tanto arma arrojadiza mientras la campaña votante. “Soy un indio obcecado, pero paciente”, contesta antílope el cargamontón, buscando el efecto boomerang que los ataques del fujimontesinismo lograron en su campaña votante del año dos mil

Todavía se emociona en el momento que en los mítines le gritan “Pachacútec”, el nombre del Inca que tomó prestado en aquella disensión, de la que se retiró en segunda vuelta antílope las evidencias de estafa. Cambió la bronca en las urnas por la de las calles y anexo a miles de peruanos participó en la “Marcha de los Cuatro Suyos”, un nombre emblemático para una epopeya histórica contra la dictadura que marcó el principio del fin de una división de corrupción y violaciones de derechos humanos.

Sin bloqueo, a pesar de su incaico apellido y de sus rasgos andinos, los sectores indígenas terminaron por retirarle su apoyo ante una política económica que no “chorreó”- un término popularizado por Toledo- a los estratos más pobres de los Andes y la Amazonía.

De lustrabotas a presidente

Ante un “show votante de peluquería”, tal Toledo bautizó la fiebre en el resto de los candidatos por los prueba antidrogas, el “cholo sagrado” supo atesorar los votos en ataques, resucitando la inverosímil historia del lustrabotas andino que logró estudiar en la Escuela de Stanford y ser árbitro de un país.Sin retención, en la vector acabamiento de la campaña, los enfrentamientos verbales con su ex ministro de Economía, Pedro Pablo Kuczynski y una contra campaña marcada por escuchas ilegales (“los whiskyleaks”) y golpes bajos le llevó a prácticamente un compensación técnico con el resto de sus contendores.

Describe su celebridad en la vida tanto “un descuido estadístico“. Nació condenado a la falta extrema en la pequeña comunidad andina de Cabana, a cuatro mil metros de altitud. De sus quince hermanos, siete murieron anteriormente de cumplir el año. Su cepa emigró a la ciudad de Chimbote, en el cual trabajando a modo lustrabotas conoció a una doble de miembros del Cuerpo de Calma de Estados Unidos que le facilitaron una beca de estudios en San Francisco. Tras consumar sus estudios accedió a la Facultad de Stanford, en el cual se doctoró en Economía de Recursos Humanos mientras se autofinanciaba jugando partidos de balompié a altura semiprofesional.

“Nací sentenciado a vivir en la indigencia extrema, pero ahora soy libre muchas gracias a la educación“, es una de las frases que mejor explota en su campaña, en la que promete doblar el jornal a los maestros y dedicar un 20% del Pib a mejorar el ordenanza constructivo